
Seamos honestos: los calentadores de techo en espacios industriales tienen una vida bastante difícil. Debido al aire húmedo y a la capa constante de suciedad, la mayoría de ellos simplemente no están hechos para durar. Hemos visto demasiados aparatos que fallan prematuramente, así que decidimos crear algo que realmente pueda resistir ese caos.
Nuestra última línea de productos está diseñada para mantenerse seca y limpia.
El problema con las tuberías de cuarzo y halógeno es que odian el agua. Si una gota de agua cae sobre un emisor al rojo vivo, el vidrio puede romperse instantáneamente o el filamento puede romperse. Es un verdadero desastre. Para evitar esto, envolvimos todo en una carcasa hermética y aplicamos un recubrimiento hidrofóbico en las lentes. De esta manera, la humedad no puede adherirse a ellas. En lugar de empañarse y bloquear la energía térmica, el agua simplemente se acumula y se escurre. Además, hemos hecho que toda la carcasa sea resistente a las salpicaduras. Puedes instalarlos en lugares húmedos o donde haya un poco de rocío, sin tener que preocuparte por cortocircuitos todo el fin de semana.
Y eso es una gran ventaja para ti.
La mayoría de los calentadores fracasan porque la suciedad llega a los conectores y daña el metal. Hemos sellado esos puntos de conexión de manera adecuada. Sin corrosión, sin fallos repentinos, y menos tiempo gastando en reemplazar piezas. Obtienes un calor constante, ya que no hay condensación que actúe como una barrera entre el calentador y el suelo.
Ahora, hay una pequeña desventaja: debido a este revestimiento protector, se pierde un poco de calor, quizás del 3% al 5%. Pero piénsalo de esta manera: ¿prefieres perder un poco de calor o tener que reemplazar las tuberías cada seis meses? Nosotros elegimos siempre la primera opción.
Solo una sugerencia: la carcasa reforzada hace que estos calentadores sean un poco más pesados que los modelos baratos. Cuando los instales, asegúrate de que sus soportes estén bien fijados a algo sólido.